El mantenimiento y protección del suelo de las casas, es sin duda, uno de los aspectos más importantes y necesarios en el ciclo de vida de nuestro hogar.

Normalmente, el material más utilizado suele ser el mármol, ya que además de conservarse durante varias generaciones, se adapta a gran cantidad de estilos, y aporta gran solidez y luz a la casa.

Para limpieza.

El método más utilizado es el de utilizar un trapo o esponja con agua y jabón. Pero resulta, que a veces la suciedad cala tan hondo en la superficie, que el tono del mármol se vuelve amarillento, y estos elementos no son suficientes para eliminar las manchas.

Entonces, lo que debemos hacer impregnar el trapo o esponja con agua y limón, pero de manera que no se empape, simplemente, pasándolo por encima. Para manchas de herrumbre es recomendable usar limón.

Por lo tanto, los pasos a seguir serán aplicar limón o vinagre a la parte afectada, rápidamente frotar durante unos minutos, y más tarde, repasar con jabón más suave hasta que salga la mancha.

Protección.

La técnica más utilizada y efectiva para proteger nuestro suelo es la de aplicar cera a la superficie, lo que creará una capa extra que protegerá el mármol. Pero ten en cuenta que si aplicas demasiada cantidad de cera puede que el suelo quede amarillento, así que trata de aplicar la cantidad justa para que mantenga su color original.

Además, según el ABC del Instituto del Mármol de América (Marble Institute of America), para mantener el mármol en buen estado debemos seguir las siguientes indicaciones:

    Limpia el polvo de los suelos de mármol con cierta frecuencia.
    Limpia las superficies diariamente con esponja y detergente común.
    Seca correctamente la superficie tras el fregado.
    No uses vinagre y limón con demasiada frecuencia, tan solo ne los casos de manchas difíciles de eliminar.
    La mezcla de lejía y amoníaco es tóxica.
    No utilices limpiadores industriales abrasivos, ya que pueden estropear tu pavimento.