Se apagan las luces, y cesan los cánticos. Se acaba la Navidad y con ella, la inmensa y colorida luz de nuestro hogar. La decoración navideña es el alma de las fiestas de Pascua, pero tan pronto como las ponemos, al poco tiempo de disfrutarlas tenemos que quitarlas. Una vez hemos celebrado la llegada de los Reyes Magos de Oriente, es el momento de quitar el árbol de navidad, el belén, guardar las guirnaldas, las luces, las bolas,… pero, ¿Cómo hacerlo adecuadamente?

Aquí en La Muralla os damos algunos consejos para guardar la decoración navideña.

o Tratad de limpiar muy bien los adornos antes de guardarlos, para que no acumulen polvo ya que además pueden mancharse.

o Envolver con delicadeza las figuras y adornos frágiles individualmente con plástico de burbujas para evitar que se dañen.

o Si os es posible, es recomendable conservar los envoltorios originales para guardar los adornos de la mejor manera posible.

o Debemos proteger la decoración navideña de la humedad. Para ello, es recomendable colocar bolsitas de gel de sílice en cada una de las cajas y, si podemos, guardar las cajas en un lugar fresco y seco como un trastero.

o A la hora de apilar las cajas, colocaremos las de mayor peso y tamaño debajo y las más pequeñas encima.

o No olvidéis identificar las cajas con el nombre de los objetos que habéis guardado dentro, utilizando una etiqueta, o una foto que muestre su contenido.

o Para evitar que las luces de Navidad se enreden, podemos enrollar cada tira alrededor de un tubo de cartón, como el de papel de cocina.

o Si tenemos un árbol de Navidad artificial, antes de guardarlo quitaremos todas las bolas y adornos y pasaremos un paño humedecido antes de doblar las ramas con cuidado e introducirlo en una bolsa grande de plástico.